Hace años escribí lo que viene a continuación. Cada vez que tengo un síntoma corporal es una oportunidad para descubrir algo,normalmente son señales para avisarme que me salgo de mi propio camino y siempre que las escucho encuentro una respuesta que me ayuda a avanzar y a reencontrarme conmigo.En esta ocasión el síntoma era un cansancio muy fuerte en los ojos y esto es lo que me contó mi cuerpo y le escribí a mi amiga Sandra:
Estoy condenada a vivir. Así he amanecido Sandra, con el pensamiento hecho certeza en el puzzle de mi alma. He desperdiciado tanta vida en esa nada vacía que pesa y …….pesa que se me acabaron las oportunidades.
El imán de la vida me arrastra: fuerza brutal atrayente y aterradora. ¡¡¡Cuanto tiempo fuera de su violencia¡¡¡pero entré , y en cada paso aumenta su atracción y mi miedo. Sé de la pasión de la vida, como un perro sabe de la tristeza y miedo de su amo, la estoy sintiendo : colores, sabores, explosión, descontrol, vueltas, formas geométricas , movimiento, pasión, misterio, sinfonía de silencio expresando un todo de grandeza infinita……..peeeerfecto caos, indescriptible belleza formando la anhelada paz, escúchala, suena.
Felicidad de poder compartir conmigo/tigo. Te quiero.
Ahora comprendo mi mirada: ojeras de resistencia.
Huir de mi orden natural destruye y envejece mi cuerpo como un astronauta en el espacio desafiando la vida. No hay elección, sólo vivir,¿entiendes mi condena?.
Siento miedo de no poner un precio acorde al cheque en blanco que es la vida.

