“Ni nunca, ni siempre” es un camino hacia la libertad. Ambas palabras son un vocabulario limitador de almas y el ser no entiende de estos límites.
Lo que buscas está en lo que te resistes y “ni nunca y siempre” son dos formas de resistirse a vivir las experiencias necesarias para tu evolución.
Detrás de ellas se esconden las creencias que te impiden conectarte con la libertad de ser tu mismo.

En mi experiencia como terapeuta tomar conciencia de las creencias que se esconden detrás de ambas palabras permiten cortar cadenas con nuestro inconsciente.

