El alma busca su sitio

 

Leyendo el artículo de Maru Canales :  “de mayor quiero ser.…” recuerdo que sentí que la entendía perfectamente.

Muchas veces me preguntan cómo uno sabe que está en su camino, cúales son las señales. Maru lo explica muy bien en su artículo.

Días más tarde encontré algo que escribí hace 7 años a la salida de uno los grupos de desarrollo personal. Porque como dice Maru : qué difícil es pasar cuando lo has probado y satisface………

 

Felicidad y alegría de saber que le das a tu alma el alimento que necesita.

Señal inequívoca de estar en el lugar adecuado.

Te recargas puro aquí y ahora.

Regocijo interno, serenidad,

conexión cósmica, agradecimiento,

ilusión arrasadora que avanza, solo eso.

 

Conseguir, sensación de aprovechar al 100% el aire que alimenta.

No te preocupas de vender,

sólo de no perderte el momento presente.

 

Cada palabra, cada gesto, es real y sentido,

sin esperar nada a cambio.

Liberación de cadenas y expectativas.

 

Deber cumplido, atrapa, asusta, pesa.

Avanzar es igual a vida,

Mil puertas diarias se abren,

facilitan el camino,

y las cerramos por pura inconsciencia.

 

El cuerpo cuenta,

la mente no escucha,

punto común universal.

 

Superarse, único principio sólido.

No hay que conseguir,

Sólo transformar.

 

Un quizás transformado en sí,

sí transformado en voy,

voy en quiero,

y quiero en puedo,

y puedo con vosotros,

y con vosotros todo se logra,

y el todo somos tu y yo,

y la preocupación mútua de un mundo mejor.

Vanesa Saavedra

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Reponsabilidad V

Cuando el cuerpo enferma, sea por la causa que sea, está reflejando una falta de equilibrio en esa zona. Con la medicina tradicional  y otros métodos como la fisioterapia lo que se  puede llegar a conseguir, es el restablecimiento del equilibrio, dejando la balanza en el punto cero por así decirlo.

Cuando trabajo con mis pacientes es lo que les digo y a lo que hacía referencia en el artículo anterior, hay dos maneras de trabajar: con la causa o con la consecuencia.

Si tratamos sólo la consecuencia (lesión o enfermedad), estaremos llevando la balanza al punto de equilibrio, pero si el factor que la hizo desequilibrar sigue sin resolverse  acabará volviendo a hacer su aparición de una forma u otra.

Normalmente la causa lleva avisando tiempo y el desequilibrio está presente en nuestro cuerpo mucho antes de que dé sintomatología, aunque en esto también interviene el grado de conciencia de cada uno. Pero, en la mayoría de los casos, la gente toma conciencia cuando la última gota termina de llevar uno de los platillos al fondo. Si sólo nos preocupamos de la consecuencia, las gotas empezarán otra vez a desquilibrar el platillo hasta hacerlo caer con la aparición nuevamente del síntoma o enfermedad.

    

 

Pongamos que una persona en un momento de su vida laboral empieza a estar descontento porque ya no es la misma persona que eligió ese trabajo, todos evolucionamos, y ahora siente que tiene nuevas capacidades a desarrollar.

Si no escucha este anhelo de su alma, seguramente por razones como por lo menos tengo un trabajo, me pagan bien,  siempre me ha gustado lo que hacía, etc, comenzará a tener un desequilibrio en sus piernas, que acabará dando la cara con una enfermedad, lesión o accidente.

Lo que está ocurriendo es que estamos resistiéndonos a nosotros mismos y, cualquier resistencia, lleva a un desgaste y por supuesto al desequilibrio.

Llegados a este punto, una vez recuperado el equilibrio de la pierna por el método elegido, o afrontamos nuestras nuevas necesidades o las resistimos.¿Tú que eliges?……

 

Vanesa Saavedra  

Responsabilidad IV

CAUSA O CONSECUENCIA

 

En mi opinión hay dos maneras de andar por la vida: con responsabilidad o sin ella. Puede parecer simple pero hay una  gran diferencia entre ambas.

 

No es lo mismo creer que la vida es algo que te sucede, que deriva en una actitud de resignación, a ser dueño y creador de tu vida que lleva a la aceptación y a la creación.

 

Las personas que caminan con responsabilidad cuando llegan a mi consulta lo que quieren es trabajar la causa y no sólo ponerle un parche a la consecuencia.

 

Cualquier patología corporal es una consecuencia de algo que no funciona  en nuestra conciencia. Es un mensaje hecho materia en un lenguaje corporal que nos puede llevar a la causa de una creencia arraigada en nuestro inconsciente, y por tanto, a la liberación de la misma y a la libertad de caminar por nuestro verdadero camino.

 

He de reconocer que me causa cierta frustración cuando trabajo con alguien que sólo busca la desaparición del dolor o molestia por el que viene a mi consulta. Pues si bien es cierto que éste acaba desapareciendo y el paciente se va satisfecho, yo me siento desilusionada.

Sé que es un parche y que con el tiempo el síntoma volverá a aparecer en el mejor de los casos, o te comunicará el desorden en tu conciencia de una manera más drástica.

 

Como todo en la vida es una cuestión de elección: ¿tú que decides?.

 

Ayer hablaba con una paciente que me decía que no le gustaba su pecho y lleva tiempo pensando en operarse. Por motivos personales también yo tengo un problema con mi pecho y le decía a ella: a mi lo que me preocupa de que no me guste mi pecho es que sé que tengo un problema con vivir las emociones, estoy bloqueada en un punto de mi historia personal que me impide vivirlas con naturalidad y lo que realmente me apena es saber que me estoy perdiendo sentir la vida y, en esa dirección me trabajo.

Llevo tiempo buscando qué es lo que me impide sentir y sé que una vez lo resuelva mi pecho volverá a gustarme porque él es sólo el reflejo de mi manera de relacionarme y vivir las emociones.

He tratado con personas operadas del pecho y en ningún caso he visto que eso les haya hecho resolver sus problemas con las emociones. Eso es algo que pasa por aumentar tu nivel de conciencia  y no el tamaño de tu pecho. No es que yo esté en contra de las operaciones de estética simplemente digo que convendría hacerlo con conciencia y que al igual que no conozco a nadie que por operarse se relacione mejor con sus emociones, tampoco he conocido a nadie que sepa vivirlas  y no le guste su pecho, sea del tamaño que sea.

Vanesa Saavedra

Envejecer

El envejecimiento no es un proceso biológico fijo; es solo un manojo de percepciones que hemos recogido y asumido en nuestro cuerpo, dándole forma física. DEEPAK CHOPRA

 

El cuerpo es el mapa de la conciencia y en el tema del envejecimiento para mi no hay  diferencia. Coincido con Chopra en que el envejecimiento es algo aprendido, lo que ocurre es que este aprendizaje es sobre todo a nivel colectivo y está muy arraigado en nosotros.

Hemos aprendido durante miles de años que el cuerpo se deteriora y envejece siguiendo una serie de parámetros más o menos fijos.

En mi opinión lo que nos envejece es nuestra manera de afrontar la vida que, desgraciadamente, muchas veces es similar a como lo han hecho nuestros antepasados.

He visto como cualquier cambio en la manera de pensar afecta directamente a la salud del cuerpo rejuveneciéndolo siempre independientemente de la edad biológica.

El cuerpo, al igual que cualquier cosa en la vida, se deteriora por mal uso, deshuso o repetición.

Lo que envejece es la falta de creatividad en nuestra propia vida y nuestra incapacidad de vivirla con mayúsculas, porque la vida nutre y oxigena los tejidos.

Con el paso de los años  la esperanza y calidad de vida está aumentando exponencialmente y algún día la ciencia demostrará lo importante de la actitud frente a ésta a la hora de envejecer.

Cuando nacemos venimos con un sistema muscular, esquelético y nervioso inmaduro, con los años mejora hasta que llega un punto donde empieza el declive.

Cada vez ,estadísticamente, el declive empieza más tarde quizás sea porque, cada uno en su grado de conciencia,  vivimos más la vida de manera consciente, desarrollando nuestras capacidades y dejando aflorar nuestra parte esencial, aportando así oxigeno a nuestras células pudiendo nutrirse y mantenerse jóvenes.

No olvidemos que antiguamente la vida consistía en trabajar todo el día y asegurarse el sustento. Hoy ya tenemos más o menos cubierta estas necesidades y hemos podido explorar otras capacidades y la importancia de las relaciones en el ser humano.

Vanesa Saavedra

Sabiduría corporal

Tu cuerpo habla de ti, no sólo tu estructura, la calidad de la piel, cada mancha, la famosa celulitis, cada enfermedad o síntoma, son mensajes crípticos que el alma tiene para ti, para ayudarte a caminar.

 

Todo lo que no te gusta de tu cuerpo es una oportunidad para mejorar en un área de tu vida que necesita ser revisada.

 

Tu alma tiene un plan para ti que tú elegiste y esta escrito en tu cuerpo, todo lo que no te gusta de él son las cosas que todavía te distancian de tu esencia.

 

Por si no me creíais he encontrado a personas mucho más sabias que yo que también tienen algo que decir sobre el cuerpo.

“La esencia divina nos es revelada en el cuerpo”

Thomas Carlyle

“El cuerpo es una lira cuya armonía es el espíritu”

Platón

“El cuerpo es más que una cubierta”

Jesús de Nazareth

 Vanesa Saavedra

Que cosa quedará de mí

¿Qué cosa quedará de mí del transito terrenal, de todas las impresiones que tengo en esta vida?………..

La música forma parte de mi vida y de los cursos que doy sobre desarrollo personal. Cuando era pequeña mis padres ponían en casa esta canción de Franco Battiato .Al volver a escucharla me sorprendió la belleza de esta frase que tanto sentido tiene ahora en mis  inquietudes actuales. 

Vanesa Saavedra

La memoria del cuerpo I

Cuando era pequeña fui a una fiesta de moros y cristianos en Aravaca y un caballo se desbocó. El caballo corría incontroladamente por una calle en  la que yo estaba  con mi familia y cientos de personas más.

La reacción normal de la gente fue retirarse a los soportales para refugiarse, pero yo me quede paralizada justo en medio de la calle. En el último momento mi madre reaccionó cogiéndome por el pelo y quitándome de la trayectoria del caballo.

10 años después estaba de vacaciones con unos amigos y propusieron que fuéramos a montar a caballo, yo había olvidado completamente el incidente de mi infancia y me pareció una buena idea.

Cuando me acercaban el caballo que yo iba a montar se me llenaron los ojos de lagrimas y sentí miedo, pero me daba vergüenza decírselo a mis amigos porque ni yo misma sabía que me pasaba. El resultado fue que el caballo olió mi miedo, se desbocó, y perdí los estribos y las riendas.

Ahora sé que el cuerpo tiene memoria y aunque parezca increíble, la conclusión que sacó es que paralizarse me salvó la vida, porque de hecho aunque mi madre fuera la que me apartó del peligro, el resultado fue que me salvé y, ante una situación similar, el cuerpo tira de archivo y reproduce los mecanismos que  creen que le salvarán.

Este es solo un ejemplo de cómo estamos condicionados por lo que Annie Marquier llama “memorias activas”, y como éstas condicionan nuestra vida restándonos libertad.

Cuando trabajamos el cuerpo (no olvidemos que es el mapa del consciente/inconsciente) tenemos la posibilidad de irlo liberando de estas “memorias activas” aumentando la conciencia y ganando cotas de libertad en nuestro día a día.

Vanesa Saavedra

Gaudi

Partiendo de que en mi opinión nada de lo que ocurre en la vida es por casualidad, y de que todo lo que sucede en ella lo atraemos para evolucionar ,me pregunté que significado tendrían los colegios en los que había estudiado.

Yo cursé la antigua E.G.B en el colegio “Arquitecto Gaudi”. Decidí investigar sobre este personaje y descubrí a un genio maravilloso amante de la naturaleza.

Su obra  es personal e imaginativa y encuentra su principal inspiración en la naturaleza. Gaudí estudió con profundidad las formas orgánicas y anárquicamente geométricas de la naturaleza, buscando un lenguaje para poder plasmar estas formas en la arquitectura. Decía que no existe mejor estructura que un tronco de árbol o un esqueleto humano.

Se ha dicho de Gaudí, que al tomar modelos naturales, seguía la huella de Dios, un sentido trascendente entre lo espiritual y lo metafísico. Gaudí entiendía que la naturaleza no obedecía a principios estéticos sino a necesidades para el normal desarrollo de la vida.

Estudiaba el helicoide que se puede observar en la estructura de una piña, el hiperboloide presente en hongos o en el cuello humano y el paraboloide hiperbólico repetido ya sea en la montura de caballo, en la unión de los dedos de la mano, en el pecho de una mujer o en cualquier conformación de cerros.

 Su obra quiere representar cómo la morada del alma se refleja en una vida, en un cuerpo o en un edificio. Cómo el orden interior crea el orden externo o cómo la belleza del alma se refleja en la belleza externa.

Además de sus obras arquitectónicas nos dejo otras obras de arte hechas palabras:

“Los que buscan las leyes de la Naturaleza como un apoyo para sus nuevas obras colaboran con el creador.”

“El gran libro que siempre está abierto y que tenemos que hacer un esfuerzo para leer, es el de la Naturaleza.”

 “Originalidad es volver al origen”.

Por supuesto no pretendo compararme con Gaudí pero reconozco que quizás su energía fue la semilla de mi amor por la naturaleza y mi fascinación por el cuerpo humano ,sus infinitas posibilidades y la belleza que esconde su lenguaje. 

Vanesa Saavedra 

La libertad de Ser

Mariano Alameda me recomendó un libro maravilloso, que explica el proceso de evolución del ser humano y la construcción del ego. Es un libro que recomiendo porque sólo  leerlo es una aventura y un auténtico cambio de paradigma.

Quería compartir esto porque refleja mi manera de entender la realidad del ser humano, hoy por hoy, y me ayudará en adelante a la hora de hablar de otros temas que a veces me cuesta abordar al escribir  por no saber explicar  del paradigma del que parto.

El libro se llama la libertad de ser de Annie Marquier y describe una metáfora maravillosa sobre la evolución del ser humano que dice más o menos así:

Podíamos comparar al SER con un violinista que necesita un violín (personalidad/ego) para expresar de modo concreto la belleza de la música que lleva en sí.

La finalidad del proceso de evolución no es adquirir una perfección que ya existe, si no más bien construir un instrumento (personalidad/ego) que sea receptivo  a la energía y voluntad del alma.

El SER es un violinista genial, inspiradísimo y de un talento extraordinario. El ego es un violín todavía en construcción. Por genial que sea el violinista, todavía no puede tocar una hermosa melodía. Para que el ego pudiera construirse la conciencia tuvo que identificarse totalmente con él.

El violinista ha tenido que trabajar en la construcción del violín durante mucho tiempo, miles de años. En la actualidad se ha llegado al punto en el que el violinista aspira a algo más que construir su violín. lo que ocurre es que a base de no ocuparse más que de eso, se ha convertido casi en exclusiva en un técnico y ha olvidado que su objetivo era interpretar melodías y casi ha olvidado también su habilidad como intérprete.

Esta es la razón de insatisfacción actual. Ahora quiere tocar el violín porque siente que su instrumento esta apunto. Es todo un cambio de actitud porque la conciencia tiene que desplazar su zona de identificación.

Sería un error despreciar el violín porque nos ha hecho olvidar que éramos esencialmente músicos. También sería equivocado que siguiéramos ocupados solo en la construcción de violín negándonos a reconocer que somos ante todo músicos.

La identificación con la personalidad no es un error, fue necesaria durante miles de años para que tuviera lugar la construcción del instrumento físico, emocional y mental, para que Dios pudiera manifestarse en el mundo uniendo el espíritu con la materia.

Resumiendo  somos un violinista (Ser) que en el proceso de construcción del violín (ego/ personalidad) nos olvidamos de lo que éramos, llegando incluso a creer que éramos el violín. La construcción del violín era necesaria para la manifestación en el mundo físico de una melodía, como necesario es ahora despertar y recordar que somos un violinista que decidió venir aquí a tocar la música del universo.

Vanesa Saavedra

Mi nombre

Me imagino que algunos os preguntareis porque elegí el nombre de “mariposa cardui” para mi blog y, como ya sabéis de mi gusto por compartir, os contaré la historia.

Hace más o menos un año una gran amiga acababa de ir a un taller de Jodorowsky y me comentó un ejercicio que él planteó sobre intentar sentir unas alas en la espalda.

Así lo hice y para mi sorpresa no las sentí naciendo de  los omóplatos como esperaba. Pensé que las vería como las de los ángeles, como habían hecho la mayoría.

Yo sentí que las mías salían de la columna y se parecían a alas de una mariposa o un hada.

Por aquella época estaba pensando en crear un blog para compartir lo que he aprendido del cuerpo y lo que menos me preocupaba era el nombre.

Al hilo de este ejercicio recordé que cuando era pequeña les pregunte a mis padres por qué eligieron mi nombre, como me imagino que hacen todos los niños, y entre otras cosas me dijeron que Vanesa era una especie de mariposa.

Hasta entonces no había vuelto a recordarlo y siguiendo las señales decidí investigar en internet. Averigüé que hay una clase de mariposa que se llama Vanesa Cardui, y el día que fui a casa de mi amiga para hacer  el blog me dijo: ¿cómo se va llamar?, y sin pensar dije: la mariposa Cardui.

 

Después he descubierto muchas cosas que me apasionan sobre las cualidades de las mariposas y que tiene que ver conmigo , con mi trabajo y con mi manera de entender la vida…….

                     

La investigación científica ha mostrado que la mariposa es el único ser viviente capaz de cambiar completamente su estructura genética durante el proceso de transformación: el ADN del capullo es totalmente diferente del de la mariposa. Así, es el símbolo de transformación total.

La mariposa representa una necesidad de cambio y grandiosa libertad, y al mismo tiempo representa valor: uno requiere valor para llevar a cabo los cambios necesarios.

Vanesa Saavedra