No te limites I

Las diferentes corrientes del mundo esotérico y espiritual nos hablan de la figura del “Ego”. En líneas generales dividen al ser humano en dos: nuestro “Ser interno” que tendría que ver con nuestra alma y parte divina y el ”Ego” o personalidad como la estructura que hemos construido para manejarnos en sociedad.

Muchos son las terapias y terapeutas que cuando les consultamos, en función de nuestros actos y siempre con buena voluntad, nos informan de si es el “Ego” o nuestro “Ser interno” quien está dirigiendo nuestra vida.

Curiosamente estas mismas filosofías hablan una y otra vez de la importancia de no juzgar y lo proponen  como un objetivo a alcanzar y  principal diferencia de la moral judeo-cristiana.

Otra de las premisas en este tipo de corrientes es que “todo es perfecto”, pero  en la práctica cuando algo es socialmente no aceptado  nos dicen que estamos actuando desde el “Ego” y por eso “nos va mal”.

En mi opinión no hay gran diferencia entre sentir que estoy actuando mal porque lo hago tentado por el diablo o por el Ego. En definitiva lo que estoy haciendo es juzgar lo que sucede en mi vida y negando el principio de perfección.

El mundo esotérico seguramente esté en evolución como tendría que estarlo la  religión y ambos podrían revisar estas contradicciones.

Como terapeuta he visto que cuando no juzgas ni intentas creer que sabes  lo que tendría que hacer el paciente para estar acorde con su “Ser interno” sino que das por supuesto que lo está haciendo, su evolución es cuántica, es decir, la persona acaba encontrando un camino propio y a su maestro interior, abandonando la desagradable sensación de que algún día será mejor…….que ahora.

Vanesa Saavedra 

El peaje es la memoria.

El sistema nervioso y el cerebro de los niños nace inmaduro al igual que el resto de tejidos.  Esto lo asumimos y entendemos por qué se necesitan años de aprendizaje  para comprender la complejidad de un logaritmo, una derivada, una ecuación física o el simple mecanismo de un lego.

Quizás hemos dado por sentado que un adulto ya lo comprende todo respecto al funcionamiento del hombre y del  mundo. Pero no olvidemos que todavía usamos menos del 20% del cerebro .Entonces quizás un adulto necesite varias vidas para comprender cómo funciona el ser humano y la complejidad de planos intangibles e incomprensibles para nuestra mente lineal humana.

Quizás elegimos todo lo que vivimos sin que falte una coma para evolucionar. Quizás elegimos sabiamente nuestras experiencias en otro lugar fuera del espacio/ tiempo con una  inteligencia  superior a la mente consciente.

Quizás hay 3 libertades ya conquistadas aunque no nos demos cuenta. Una antes de venir aquí dentro de la limitación espacio-temporal que nos proporcionan los sentidos donde elegimos qué vivir. La segunda donde decidimos olvidar y la tercera donde podemos elegir cómo tomarnos lo que elegimos vivir.

Quizás la toma de conciencia de estas libertades pasa por responsabilizarnos de estas decisiones  aunque no las recordemos, porque quizás, cuando cambiamos la energía por materia el peaje es la memoria y que no nos acordemos o no lo comprendamos nada tiene que ver con falta de libertad sino con falta de evolución.

Quizá el autoconocimiento o desarrollo personal no te evite  las situaciones o sentimientos a vivir pero te regala la libertad de aprender de ellos porque …….quizás, quizás, quizás …….no hemos venido a comprender sino a evolucionar experimentando.

Vanesa Saavedra 

¿Crisis o evolución?

Desde pequeños nos dicen que  las cosas que vivimos que no nos gustan son aquellas que más nos hacen crecer .Si miramos cualquier circunstancia difícil con perspectiva descubrimos siempre cosas buenas que sacamos de aquella experiencia.

Quizás mas que crisis deberíamos hablar de evolución ya que son oportunidades que hemos tenido para crecer y aceptar el cambio.

Muchos de los pacientes que vienen a consulta dicen estar atravesando una crisis, yo diría que todos, solo que unos son más conscientes que otros. Reconocen que algo no funciona y  piden ayuda para que les acompañe en un cambio profundo que quieren producir en sus vidas.

Hay muchas maneras de afronta los cambios, pero en mi experiencia el que mejor resultado da es: “quitarse el disfraz”.

 

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Lo que realmente nos hace entrar en una crisis es cuando estamos alejándonos de nosotros mismos. Cuando estamos funcionando en la vida alejados de lo que realmente somos y estamos disfrazados de “otro”.

 

Mi elección para trabajar no es poner parches al disfraz que  con el tiempo volverá a romperse y que suele ser la causa de nuestros sufrimientos, pues difícilmente nos puede hacer feliz comportamos como lo que no somos. Tarde o temprano nuestra alma querrá expresarse y  aceptar lo que somos.

 

Por cierto no sirve de nada enfadarse con el disfraz que hemos llevado (ego), porque él es el que nos permite reencontrarnos con lo que siempre hemos sido….

 

Así que como dice el canto del loco “si no te gustas es que no estas vivo” o como dice mi amiga Olga es que no eres tu o que vas disfrazado digo yo….

Vanesa Saavedra