GRACIAS

Gracias a todos los que formais parte de mi vida y me acompañais. Sois lo más importante  y, desde luego, lo primero que me llevaria a una isla desierta.
Gracias a mis padres por su apoyo, por su inmenso cariño, por todo lo que soy y lo que llegaré a ser, porque sin duda siempre habrá una huella vuestra en mis acciones. Por quererme incondicionalmente y por  el esfuerzo que haceis por respetar  y comprender mi curiosa forma de entedender la vida. Sé que no es fácil pero contar con vuestro amor me da la fuerza para ser la mejor Vanesa de que soy capaz en cada momento.
Gracias amigas ,¡cómo expresar el nudo que se me  pone en la garganta sólo con sentir lo que sois para mí al escribir esto¡.Gracias a todas por ser y por estar . Vosotras sabéis quiénes sois.Gracias a todas por ser  el motor de mis búquedas y por hacer que esta aventura tenga sentido.

Gracias a las de siempre , a las que llegaron hace poco con tanta fuerza que parece que siempre estuvieron y a las que ya no están, porque el trecho que caminamos juntas también me hizo crecer.
Gracias a los  pacientes y lectores ,aprendo de todos vosotros.Gracias por vuestra valiente apuesta ,por vuestra exposicion sincera,por confiar en mi ,sin vosotros uno de mis grandes sueños habria quedado sin realizar.
Gracias a todo lo que no se puede nombrar pero que yo sé que existe, que me acompaña ,me apoya y encamina mis pasos.Gracias por la certeza de nunca estaré sola.

Perdón por no saber expresar mejor lo agradecida que me siento.

Vanesa Saavedra

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¿Causa o consecuencia?. Esa es la cuestión…..

Una paciente llega a consulta tras meses con múltiples síntomas físicos, desmotivación , sensación de impotencia y cansancio crónico. Todo esto le lleva a un cuadro de paralización y sensación de derrota.

Su discurso mental es: “como estoy mal no puedo hacer nada” y así han ido pasando los meses y aumentando su sensación de impotencia. Ha hecho todo lo que estaba a su alcance para mejorar su estado físico incluyendo el descanso cada vez que tiene ocasión pero los síntomas no sólo no mejoran sino que se agravan.

 

En consulta observo continuamente como tanto en la vida como en el cuerpo  se nos presentan las causas por consecuencias. Esto hace que nuestras actuaciones se dirijan constantemente a intentar poner remedio a la consecuencia distrayéndonos de poner nuestra atención al origen y causa del problema.

La mayoría de los problemas en las piernas viene de un mal uso de los pies y por más que aliviemos las consecuencias,  el foco del problema permanece intacto haciendo que con el tiempo, vuelvan a aparecer las consecuencias.

En la vida ocurre lo mismo. A través de los años hemos construido una personalidad que nos ha servido para sobrevivir hasta ahora y estamos identificados con ella creyendo que nos define.

Nuestra estructura o personalidad cree que si cambiamos nuestros pensamientos, creencias y manera de actuar, moriremos porque estamos tan identificados con ellas que hemos llegado a confundir nuestra esencia con la personalidad.

En realidad la personalidad es una herramienta que nos sirve para relacionarnos con la vida, circunstancias y entorno que nos ha tocado vivir pero podemos modificarla todo lo que queramos y nuestra esencia permanecerá intacta.

En este caso  la paciente  ha confundido causa por consecuencia. No es como su mente le cuenta que” por estar mal no puede hacer nada” sino que” por no hacer nada, es que està mal”. Los síntomas vinieron como consecuencia de  una etapa donde el miedo le fue paralizando y dejo de actuar y tomar decisiones. La solución pasa por pasar a la acción y tomar decisiones y no por mimar su supuesta impotencia ya que no es una realidad sino una creencia arraigada de su personalidad.  

Vanesa Saavedra

El perdón.

Una paciente viene a consulta y me comenta que está enfadada  con alguien que “nunca“ le devuelve las llamadas o lo hace demasiado  tarde y que cuando le ha pedido ayuda ha intentado escurrir el bulto y así un sinfín de quejas más. Hacia 5 años habían estado muy unidos y su comportamiento era totalmente diferente.

Me comenta que ella no se  comporta así  “jamás” con ningún amigo  y me pide ayuda para aceptar la situación pues, a pesar del tiempo y de que ha intentado aceptar que esa persona es como es  y no puede cambiarla, cada vez que tiene contacto con ella siente una gran decepción.

La paciente hace una rápida revisión mental de su comportamiento con sus amigos citando a 6 o 7 personas y constata que ella siempre les devuelve las llamadas , contesta a los mensajes y acude si le  necesitan.

Sin embargo, cuando le pregunto si además de esas personas que considera sus “principales” amigos se  relaciona con más gente, reconoce que de una forma más o menos regular lo hace con una docena más aproximadamente.

En seguida cae en la cuenta de que a  esos amigos “secundarios” muchas veces no les contesta o lo hace demasiado tarde y alguna que otra vez se ha escaqueado cuando le han pedido ayuda , quizá precisamente por considerarlos secundarios.

Pero la acción  es la misma sean principales o secundarios y si ella no perdona al que le trata como ella misma hace , no podrá perdonarse algo que como hemos visto ni siquiera tenía consciente.

El perdón se conquista desde dentro , Una vez que reconozco mi acción y me la perdono el perdón al otro llega solo, porque ¿ Cómo voy a enfadarme con alguien que hace lo mismo que yo?

¿Por qué será que la imagen de pedir perdón es la unión de nuestras manos? Quizás signifique sólo la aceptación  con mi mano derecha de  lo que hace mi mano  izquierda ,o lo que es lo mismo, la aceptación de mis luces y mis sombras ……..

Vanesa Saavedra

Reflexiones en París

mar1

Desde donde los ángeles custodian, entre el todo y la tierra, sencilla  luz algodonosa filtra y limpia nuestra pequeñez.

Azul y blanco, inmensidad rayada y brumosa.

Azul y blanco, sencillez bicolor adornada de si misma. Como todo lo que amo me recuerda al mar;

espuma y agua, ampliada y serena perspectiva de la verdad elegida.

Los pensamientos recurrentes de preocupaciones no tienen cabida cuando se vive el momento.

Comprendes el tiempo malgastado en comprender pasado y anhelar futuro.

¡ Es tan fácil vivir y nos tiramos todo el día soñando !

La repetición sin comprensión es vida perdida y como ya vivimos el milagro que es aprovecharla, el alma se duele de tanto desperdicio.

 Vanesa Saavedra

Published in: on febrero 23, 2009 at 9:03 am  Comments (4)