Elegir I

Hace unos días leí este cuento en el blog de Victoria Ambrós   y en seguida vi su relación con el cuerpo y con el trabajo que hago.

           

            EN LOS NIÑOS Y LOS ANCIANOS ESTA LA SABIDURIA.

         NOS CORRESPONDE AL RESTO SABER ATRAPARLA

 

Cuenta una leyenda que había dos niños patinando sobre una laguna congelada.

Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación; cuando de pronto el hielo se rompió y uno de los niños cayó al agua.

 

El otro niño viendo que su amiguito se ahogaba debajo del hielo, tomó una piedra y

empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró quebrarlo y así salvar a su

amigo.

Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron:

¿Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso, es imposible que lo haya podido quebrar, con esa piedra y sus manos tan pequeñas!!!!

 

En ese instante apareció un anciano y dijo: “Yo se cómo lo hizo”.

“¿Cómo?”, le preguntaron al anciano, y él contestó:

“No había nadie a su alrededor que le dijera que no se podía hacer”…

“Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr”

Albert Einstein.

 

 

En mi experiencia profesional  revivo este cuento constantemente. En función de las creencias que tenga el paciente y de sus  expectativas, lo primero que tengo que hacer es trabajar sobre ellas.

Para mi no hay límite de lo que se puede alcanzar con el cuerpo, por cada mil casos de enfermedad que evolucionan de una manera determinada, hay otros muchos donde la evolución es diferente, y por supuesto algún caso de curación espontánea.

 

Para que esto ocurra es necesario que  abramos la mente, que olvidemos todos los casos que hemos leído y las estadísticas al respecto .Abordar el conflicto corporal con una mente nueva y como algo que me sucede a mí, que soy un ser único con un camino propio y diferente.

 

Nosotros elegimos en que grupo queremos estar:

 

.estadísticas

.evolución propia

.remisión espontánea.

 

Y esto es así , ”así en el cielo como en la tierra”, ” en el cuerpo como en la vida”.

 

El ego se vuelve espiritual II

En el artículo anterior, el ego se vuelve espiritual I, comentábamos que cuando comenzamos a conocernos descubrimos los mecanismos del ego y entramos en la” época dorada”. Después de disfrutar de los logros obtenidos por el resurgir del Ser, entramos en la “época del desconcierto” donde creemos que el universo ha olvidado las reglas y lo que nos servía hasta entonces ahora ya no es válido.

¿Por qué no sirven las reglas de la primera crisis para seguir avanzando?. Al principio aprendemos que todo lo que no sale bien en nuestra vida es responsabilidad nuestra, y se debe a nuestro bajo nivel de conciencia.

Nuestro actuar esta condicionado por una mente inconsciente. Hasta ese momento el ego tenía un modus operandi y de repente le pillamos desprevenido y le decimos; te pillé, ya no vuelves a dirigir mi vida.
Al principio el ego se queda muy descolocado, se aparta porque no sabe como actuar y el Ser empieza a emerger.

                                              

De esta manera entramos en La citada época dorada. Mientras dura, que pueden ser años, el ego está agazapado tomando notas, más bien, haciendo un master de los mecanismos que tendrá que usar para no morir, pues eso es lo único que quiere el ego.

Mientras observa por qué le hemos vapuleado de esa manera, aprende que nos hemos vuelto más reflexivos y espirituales, preocupados por descubrir quienes somos.

Entonces se saca el master de espiritualidad y te empieza a engañar otra vez con tus mismas armas, es decir, el ego se vuelve más espiritual y reflexivo y te argumenta y convence con tus propias armas : espiritualidad y razonamiento.

Así entramos en una etapa de desconcierto donde ya no funcionan las cosas porque esta volviendo a actuar el ego, sólo que tú crees que es el Ser quien lo hace.

Es como cuando el enemigo aprende tu sistema de ataque y fabrica él sus propias bombas, más perfeccionadas aprovechando tus conocimientos y apoyado por los suyos.

La mayoría nos perdemos en esta etapa ya que empezamos a admitir cosas en nuestra vida justificados por una espiritualidad que no son tolerables en niveles de conciencia inferiores y que por supuesto, no deberíamos admitir.

Pero es que el ego se ha vuelto el “mejor maestro espiritual” para hacerte creer que estas actuando guiado por tu Ser espiritual. Es decir, aprendió que para que tú hagas lo que él quiere, tiene que pasar desapercibo, que te relajes pensando que no existe, simplemente es una etapa donde el ego ha mejorado su disfraz de “Ser”.

Conozco un gran cazador de egos: Manuel Márquez que me dijo que una buena forma de saber quien está actuando, es mirar el resultado en nuestra vida, como es el escenario que dejan nuestras actuaciones y si se parecen a lo que queremos y nos hace felices.

Entonces me di cuenta de que llevaba 2 años donde el ego me ganó por goleada.

 

Vanesa Saavedra

El ego se vuelve espiritual I

 

Cuando uno comienza el camino del autoconocimiento, al que normalmente se llega tras una crisis personal, después de  atravesar unos momentos ciertamente duros, comienza lo que yo llamo: la época dorada.

 Empiezas a entender por qué actúas de determinada forma, aumentando tu nivel de conciencia y te haces más dueño de tu vida. Esto te lleva a tomar varias decisiones ,que inevitablemente , conllevará cambios en tu vida.

Aunque las decisiones sean difíciles, sientes dentro de ti la fuerza para tomarlas, y el dolor que producen te parece llevadero e incluso, un pago muy pequeño comparado con el placer de reencontrarte contigo mismo.

Te sientes más libre y dueño de tu vida, y empiezas un camino de coherencia donde tu manera de pensar, sentir y actuar siguen una misma línea.

Este caminar tiene una duración diferente dependiendo del grado de inconsciencia que tuviera cada uno. Aumenta  el nivel de confianza en uno mismo y en el funcionamiento del universo, llegando a creer que ahora que ya sabes como funciona este sueño que es la vida y que siempre permanecerás despierto para actuar en consecuencia.

 

                                         

 

Pero  una vez establecidos los cambios se vuelven a plantear retos más altos que superar, eso es la evolución .Y de repente te das cuenta, que lo que antes te funcionaba ha dejado de hacerlo y poco a poco vas perdiendo confianza en ti  y en la vida, llegando a creer que el mundo a olvidado las reglas, a esta etapa la llamo: la época del desconcierto.

 

Es más dura porque en tu primera crisis descubrías que las cosas iban mal porque no conocías las reglas, y ahora que las conoces, no entiendes que sucede.

 

Bueno, pues lo que ocurre es que como en los videojuegos hay diferentes pantallas(grados de conciencia) y cada uno de ellas tiene sus propias reglas. A lo mejor en una pantalla a los marcianos (miedo) se los mataba con una metralleta, y en la siguiente, tirando bolas de pintura y si les disparas con una metralleta no sólo no les haces nada si no que se acercan más y ellos acaban devorándote a ti.

 

Ahora tenemos que aprender las nuevas reglas, para vencer a miedos propios más grandes que los anteriores, pero que sin duda una vez vencidos, nos darán enormes satisfacciones y mayores cotas de libertad hasta que…… pasemos a otra pantalla.

 

 Esto es  la vida, ir aumentando nuestro nivel de conciencia aprendiendo las reglas del ego en cada pantalla ,vencer, pasar a la siguiente y gozar del juego de la vida.

 

Vanesa Saavedra

Escuchando al alma

Si no escuchas a tu cuerpo también es más difícil comunicarse con el alma porque somos la suma de muchas cosas y al negar una, nos negamos un poquito las demás.

Esto lo escribí hace muchos años al que fue mi marido ,quería compartirlo porque al releerlo he recordado lo feliz que soy cuando sé lo que siento y que mi búsqueda de respuestas empezó precisamente cuando me di cuenta de que no sabia lo que sentía.

 

                                          

 

¿Puedes oírme? Sé que sí, siento nuestros silencios comunicándose.

 En alguna parte se impusieron esta disciplina para oír con claridad el lenguaje del amor y  funciona.

Te siento triste luchando por escucharte aprisa, buscando allí donde se halle la fuerza que te traiga a mí.

Buscas, buscas pero hace tanto tiempo que dejaste de usarla que estás perdido.

Percibes latente en alguna parte de tu alma una fuerza masculina llena de poder y decisión.

¡Cómo puedo oír tu silencio! Es una escucha tan sincera que me conmueve.

Encontraras grandes cosas cuando la energía empiece a moverse.

Tu compromiso es el dominó que mueve átomo a átomo tanta capacidad enlentecida. ¡Qué bello, puedo ver el movimiento cobrando vida a chispas!¡Que bonito revivir! No dejes de moverla aunque mi silencio grite que te necesita.

 

No te acerques antes de que mi presencia las asuste. Déjalas que cobren fuerza, que su movimiento este tan acorde a la música de tu alma que mi propia sinfonía no altere la perfección de tu música.

Tú tienes tu propio ritmo, único, irrepetible y por supuesto perfecto.

 No quiero morirme sin oírtelo tocar para mí. Danza tu melodía. Escucha la mía. toquemos al son del universo.

 

Vanesa Saavedra

 

Responsabilidad III

 

Un paso muy importante en la toma de conciencia es querer ver lo que pasa a mí alrededor. Hacerse adulto conlleva ver lo que pasa a mí alrededor como es y no como querría que fuera.

Una de las áreas fundamentales es en el entorno familiar. Este es uno de los primeros espejos. Querer ver en realidad como son las relaciones emocionales entre mis familiares más cercanos. Pero como digo este es un primer paso porque es una oportunidad de acudir como espectador a mis comportamientos aprendidos.

Quizás lo primero que vea sea que mis padres no tienen una comunicación sincera entre ellos, que manipulan para conseguir del otro lo que quieren o le culpan por no dejarles ser de una determinada manera.

Si ni siquiera veo esto, si no lo puedo reconocer,  no podré avanzar al paso más importante:  ver  como yo lo reproduzco en mis propios comportamientos.

 

                                       

 

Para esto es necesario como decían los egipcios convertirse en halcón, el que tiene la capacidad de observar la realidad global desde las alturas.

Una vez reconozco el comportamiento de mis padres tendré que elevar más la altura de mi vuelo para ver como lo uso yo en mis relaciones diarias, ya que sin duda ocurre porque es un comportamiento aprendido.

 

Como es una manera de actuar que no nos gusta evidentemente no la estaré reproduciendo de la misma forma eso seria demasiado evidente y yo no me lo permitiría.

 Mi mente habrá ideado una nueva forma de ejercer el mismo tipo de manipulación o control bajo otro disfraz  y hasta que no lo vea no podré hacerme responsable de mi comportamiento y por tanto cambiarlo.

 

Así que como dice Julio Iglesias : vuela amigo vuela alto …….

 

Vanesa Saavedra

Dolor de oídos

El cuerpo tiene una tendencia natural a buscar el equilibrio lo que ocurre es que aprendió a olvidarlo. Desde que somos pequeños no llevan al médico y aprendemos que hay alguien fuera que es el encargado del restablecimiento de la salud.
Además del medico están los cuidados de nuestro padres que con la mejor intención tambien nos enseñan que el camino de la curación esta fuera de nosotros porque ellos tambien lo aprendieron así.
La medicina es una herramienta maravillosa pero la manera en que la percibimos también es un acto de irresponsabilidad. Nos podían haber enseñado a gestionar nuestra propia salud y a reconocer que tenemos la capacidad de potenciar los mecanismos de curación propios y recurrir a la medicina por supuesto cuando nosotros mismos no fuéramos capaces o como una ayuda para lograrlo.
Como ya he comentado en otras ocasiones el cuerpo es el mensajero de algo que ocurre en nuestra conciencia.

                                          

En mi experiencia cuando me he tratado de una dolencia con la medicina es cierto que me “he curado”, pero siempre que lo he hecho sin conciencia, el síntoma ha vuelto a aparecer con el tiempo o ha encontrado una manera diferente de expresarlo.
Durante mi adolescencia tenia dolor de oídos constantemente, es cierto que mediante la medicina tradicional y a veces la alternativa, como la homeopatía, conseguía que desaparecieran los síntomas, pero en cuanto hacia frío o cogía un resfriado, volvía al dolor de oídos.
Imagino que la medicina corregía el desequilibrio pero no solucionaba la causa del síntoma, porque esto es responsabilidad mía y no puede hacerlo nada externo.

En esta ocasión el dolor de oídos venia a contarme que escuchaba demasiado a mi entorno ,tanto que no conseguía tener un criterio propio ,que escuchaba más a los demás que a mi misma y mis oídos querían avisarme y protegerme para que me escuchara a mi misma.

Para mí la curación no es la ausencia del síntoma, sino la comprensión de las actitudes y pensamientos que lo originan.

 Vanesa Saavedra

 

Ojeras de resistencia

 

Hace años escribí lo que viene a continuación. Cada vez que tengo un síntoma corporal  es una oportunidad para descubrir algo,normalmente son señales para avisarme que me salgo de mi propio camino y siempre que las escucho encuentro una respuesta que me ayuda a avanzar y a reencontrarme conmigo.En esta ocasión el síntoma era un cansancio muy fuerte en los ojos y esto es lo que me contó mi cuerpo y le escribí a mi amiga Sandra:

Estoy condenada a vivir. Así he amanecido Sandra, con el pensamiento hecho certeza en el puzzle de mi alma. He desperdiciado tanta vida en esa nada  vacía que pesa y …….pesa que se me acabaron las oportunidades.

El imán de la vida me arrastra: fuerza brutal atrayente y aterradora. ¡¡¡Cuanto tiempo fuera de su violencia¡¡¡pero entré , y en cada paso aumenta su atracción y  mi miedo. Sé de la pasión de la vida, como un perro sabe de la tristeza y miedo de su amo, la estoy sintiendo : colores, sabores, explosión, descontrol, vueltas, formas geométricas , movimiento, pasión, misterio, sinfonía de silencio expresando un todo de grandeza infinita……..peeeerfecto caos, indescriptible belleza  formando la anhelada paz, escúchala, suena.

Felicidad de poder compartir  conmigo/tigo. Te quiero.

Ahora comprendo mi mirada: ojeras de resistencia.

Huir  de mi orden natural destruye y envejece mi cuerpo como un astronauta en el espacio desafiando la vida. No hay elección, sólo vivir,¿entiendes mi condena?.

Siento miedo de no poner un  precio acorde  al cheque en blanco que es la vida.

 Vanesa Saavedra  

Susurros del cuerpo

                               

 

Un dia me desperte a las cinco de la mañana con ansiedad ,en vez de intentar escapar decidí escucharla y esto es lo que me susurró :

 

 

                                 

 

 

Confusión y sabiduría en igual proporción atascan mi garganta. Italia mece mis sentimientos, miedos de incomprensión.

El silencio del mundo me acompaña. Pierdo el mensaje. Conexión impedida por mi mente aterrada. Me devuelve la calma perdida durante el sueño, serenidad sin necesidad de comprensión. Todo está bien.

Desde la critica mi alma no sabe hablar, la rabia de mi exigencia me lo impide.

 

La oscuridad de Madrid va cediendo lentamente. El día no pide ser amanecido antes de tiempo, mil tonos de azul se prueban contornos y luces.

El silencio me contó que hay que respetar los ritmos de la vida, colores bellos antes del amanecer.

 

Vanesa Saavedra

El cuerpo habla

Lo hace constantemente, hoy he leído que el 87% por ciento de la población padece dolores a diario y no hace nada. Teniendo en cuenta, que cada síntoma nos viene a contar algo sobre nosotros, no cabe ninguna duda de que  somos ignorantes el 87 de la población respecto de nosotros mismos.

Según pasan los años  me sorprende más el elevado número de personas que tienen miedo de conocerse. No hablo de un conocimiento profundo ,si no de un simple vistazo al interior. Doy por hecho, que cuando uno tiene miedo de mirar hacia dentro es por que teme que lo que  va a encontrar no le gusta. Sea porque tenga un mal concepto de si mismo o porque el conocimiento le lleve a tomar decisiones que conllevaran determinados cambios y seguramente una serie de dolorosas despedidas.

 Según Manuel Márquez estos son los tres grandes miedos del ego: decisiones , cambios y despedidas.

                                    

                                             

 

 A mi la vida me ha llevado por el camino del autoconocimiento de una manera forzada. A los 26 años era una auténtica desconocida para mí y entré en un estado de ansiedad tan grande que conocerme era ya una cuestión de vida o muerte. Al principio claro que me causaba mucho miedo descubrir quien era, sino no hubiera malgastado 26 años en el arduo trabajo de fabricarme una personalidad.

A medida que empecé a abrir puertas enseguida sentí un miedo aun mayor ; vivir sin saber quien era. No se puede saber cuanto tiempo vamos a estar aquí pero merece la pena que sea el que fuere, sea lo más auténtico posible.

Entonces mi miedo cambio porque efectivamente podía morir en cualquier momento, pero era mayor el miedo de vivir sin conocerme,el miedo a vivir una vida de mentira ,es decir, el miedo a no vivir.

Por eso, en aquella época, pude tomar tantas decisiones.  Mi miedo a no estar viva, superaba con mucho el de el miedo a los cambios que conllevarían dichas decisiones, y por supuesto, despedidas.

Bucear en ti es el más misterioso de los  viajes y, sin duda, el más corto camino para viajar al otro . Tiene riesgos ,como cualquier viaje, pero es el único que realmente vale la pena.

Hay mil maneras de mirar hacia dentro. No solo a través de terapias , sólo hay que estar abierto a escuchar . Hay millones de caminos  para el autoconocimiento, tantos como personas, pero es responsabilidad de cada uno encontrar el suyo.

Cuando era adolescente siempre estaba cansada y tenía constantemente molestias físicas, sinusitis , dolores de oídos, estreñimiento crónico, inflamación de las encías, etc. No salía de una cuando ya estaba en otra.

 Para mi era más o menos normal, me acostumbré a tomar antibiótico para las muelas ,  supositorios robi, o a llevar en el bolsillo gotas para los oídos, ¡¡Con solo 18 años¡¡

Fui a hacer una entrevista en una universidad ,y en los diferentes test te preguntaban si te considerabas una persona fuerte y, con toda sinceridad, respondí que era una persona débil , frágil y que estaba constantemente enferma. Bueno eran test de personalidad y yo creía firmemente que me estaba definiendo.
Ahora tengo 32 años y por una serie de circunstancias, se me volvieron a reproducir la mayoría de aquellos síntomas. Me he sorprendido mucho de lo diferente que lo veo ahora. No creo que me definan en absoluto, los he vivido como espectadora uno por uno. No es que me hayan gustado por supuesto, pero no me he identificado con ser una persona débil o enfermiza . Soy Vanesa y tengo dolor de muelas, que por supuesto pasará y yo seguiré siendo Vanesa. Nunca fui mi dolor de muelas, ni mi estreñimiento, siempre fui Vanesa, y todos esos síntomas venían a contármelo.
Simplemente, he tardado  15 añitos en descifrar el mensaje. Las personas que sufren una grave enfermedad  pasan mucho por ese estado ,no son la enfermedad, de hecho la vencen y aprenden a distinguir quienes son ellos. Es un doloroso camino de autoconocimiento, pero funciona. Hoy he leído un artículo de luz casal que acaba de atravesar un cáncer y dice que el trance a merecido la pena. Algo tendrá la enfermedad que son muchos los que dicen que han aprendido a valorar la vida y a conocerse más profundamente. Pero no esperemos a llegar a una grave enfermedad, escuchemos a un simple resfriado.

La belleza

 Mi vida ha sido una historia de encuentros y desencuentros conmigo misma, en un reencuentro escribí esto y queria compartirlo………….                              

                                         

CUANDO MIRAS Y QUIERES VER BELLEZA, SOLO VES BELLEZA. CADA VEZ Y CUANTO MAS TIEMPO LE DEDIQUES, MAS ENCONTRARáS. NO ESCATIMEMOS TIEMPO PARA DEJARNOS AMAR POR ELLA.

EN LA BAÑERA POCO A POCO MI ALMA SE VA SERENANDO. VIEJOS MIEDOS QUIEREN CONTARME QUE CONMIGO A SOLAS DA MIEDO. PERO YA NO, EL SOLO RECUERDA QUE YA NO LE PERTENEZCO Y DESAPARECE LLEVÁNDOSE LO QUE INTERRUMPE MI CAPACIDAD DE GOCE. CAPACIDAD QUE CADA VEZ SALE MáS Y MáS FACIL, SIN QUE YO LA LLAME. VIENE SOLA  A BUSCARME, ME ABRAZA Y ME CUENTA QUE TODAVÍA HAY MAS, QUE LA VIDA ES MARAVILLOSA Y GENEROSA FRENTE A NUESTRAS GANAS DE OPONERNOS.

 

VOY FIJANDO POCO A POCO LA MIRADA EN LAS TRES VELAS ENCENDIDAS EN LA REPISA DE LA BAÑERA. SE MUEVEN Y BAILAN CON ALEX UBAGO Y, SU BAILE ENCANDILA MI CORAZON Y DESPIERTA MI HAMBRE DE BELLEZA. Y LA VIDA ,SIEMPRE GENEROSA, ME ALIMENTA.

UNA DE LAS LUCES JUEGA CON LA CERA ABARCANDO TODO EL PERÍMETRO DE LA VELA, ANCHEANDO LA LLAMA  AL MISMO TIEMPO QUE LO HACE MI ALMA. SIN PRISA OBSERVO Y JUEGO CON MIS OJOS, SUSPIRO Y ME ENVUELVO EN LUCES ROJAS Y BLANCAS.

EL BAÑO ESTA A OSCURAS Y CUANDO APOYO MI PIERNA  EN EL BORDE, LA LUZ ROJA Y BLANCA SE DIVIDE A TRAVES DE MIS DEDOS Y MIS OJOS COMIENZAN A MOJARSE.

MI PIERNA PARECE LA DE UNA MUJER NEGRA, PRECIOSA, PERFECTA Y, DE REPENTE, APARECE UN TORRENTE DE LAVA DESDE MI RODILLA HASTA MI TOBILLO REFEJO DE LA VIDA CORRIENDO POR MI PIERNA CON LA FUERZA BRUTAL DE LA NATURALEZA, DESPERTANDO Y REVIVIENDO LO MUERTO DE ALREDEDOR.

CUANDO CREO QUE YA NO PUEDO DISFRUTAR MAS, QUE MI CORAZON SE ACUERDA DE TODOS VOSOTROS, LAS LAGRIMAS RUEDAN POR MI CARA Y …¡ DIOS¡ LA LUZ SE REFLEJA EN ELLAS, SE DIVIDE, SE MULTIPLICA, LLENANDO MI ALMA Y PIENSO:

                     “CUANDO MIRAS LA BELLEZA SIEMPRE ENCUENTRAS MAS.”

SALGO EMPAPADA DE LA BAÑERA PORQUE NECESITO COMPARTIRLO  CON QUIENES ME ENSEÑARON A AMAR LA VIDA

Vanesa Saavedra